23 octubre 2006

relato de una humillación

era un día cualquiera de verano, hacía mucho calor (insoportable) nos fuimos a la playa de castefa a bañarnos y ponernos morenos, a disfrutar de las vacaciones. nos tocó dar un par de vueltas para encontrar apacarmiento, (impaciencia); nos pusimos a comer en la acera a la sombra de una palmera porque sin sombrilla en la arena era una locura. mala idea, nos tocó presenciar el lamentable espectáculo que viene a continuación.

como de repente aparece una pareja dando voces por entre la fila de coches, paso de mirar porque me da el sol de cara, mi bocadillo está tan rico...(indiferencia)
las voces aumentan, no solo porque se acercan, sino porque están teniendo una discusión de aupa, de esas en las que se contradicen tus emociones, buieno a mí me pasa, por un lado curiosidad y morbo -¿de qué estarán discutiendo?¿son pareja? hermanos? amigos?-; por otro lado, vergüenza ajena, disonancia, un poco antisocial, -la que están montando, colega-

asi puedo sentirme al principio, incluso puede parercerte gracioso cuando una pareja se tira los trastos a la cabeza, en medio de la calle, por cualquier vanalidad, como la próxima cena con los suegros, o quién se lleva el coche el finde semana, o más gracioso aún,- qué insatisfech* me quedé anoche...

sin embargo esta discusión era distinta, a Uno se le oía más que a Otra; Otra estaba acojonada, Uno enfurecido; Uno le insultaba, le hería, Otra se callaba, se dolía; Uno era más fuerte, Otra era más débil....muchos factores desigualaban la discusión, dejando por encima a Uno, machista y dominante, y por el suelo a Otra, asustada y humillada.

a mí no me hacía ni pizca de gracia, de hecho una sensación de asco, impotencia y rabia, me bajaba al estómago.

Uno estaba dicendole que era estúpida, ignorante, que siempre tenía que explicarle las cosas dos veces, -¡¡¡es que eres tonta!!!, ¡¡¡es que eres tonta!!!- gritaba sin parar, con una cara de loco, roja la frente, las venas hinchadas, un desquicie tal, que daba miedo. miedo de pensar lo que sería capaz de hacer a Otra cuando estuvieran a solas. si en plena calle, con gente pasando, la trataba como una colilla, quien sabe si cuando nadie les viera, al cobijo de la intimidad, Uno, cobarde de mierda, le pondría las mano encima.

no hizo falta imaginar, alli mismo, delante de nuestras narices, le dió un empujón de espanto contra la puerta del coche - ¡¡¡que entres joder!!!¡¡que entres te he dicho!!!- totalmente indefensa y cagadita de miedo, Otra trataba de zafarse del acoso, pero el machote la metió pá dentro de dos ostias.

lloraba, era un llanto aturdido, sin gritos, sin aliento, una cara de terror que daba pena, yo ya no me podía estar callado, le grité que qué coño hacía que la dejase en paz, pero en se momento se giró hacia nosotros, parecía no importarle nada, me preguntó -¿qué has dicho?- pero yo entendí, ¡como vuelvas a decir algo te parto la cara! y entences me callé, humillado yo también.

cuando se volvió para entrar en el coche, Otra abrió la puerta con la intención de salir, -¡corre, corre! pensamos en silencio nosotros- pero la enganchó del brazo por dentro, con tal furia que su cuerpo pareció una muñeca de trapo en manos de un niño tonto. arrancó como no podía ser de otra forma, salió derrapando, y desapareció por el paseo marítimo.

nos dejó un cuerpo fatal, y una herida por dentro, que aún dos años despues de sucecido, me sigue revolviendo las tripas. qué asco, qué hijo de puta desgraciado, le hubiera pegado un tiro. pero no, me callé, y ya no sé si fue mejor o peor lo que le dije. está claro que estaba cabreado, fuera de sus casillas,... si nos hubiéramos encarado con él..., quizás lo hubiera pagado luego con ella, y entonces hubiera sido peor; o quizás ella hubiera echado a correr y en un arrebato de valentía le hubiera mandaó a tomar por culo para siempre. no lo sé, pero lo que si que tengo claro es que individuos así no se merecen nada, que no deberían existir, que no son personas, que son basura.
también tengo claro que no se puede tratar con abuso, que nadie es superior a nadie, ni por sexo, ni por edad, ni por cabeza.

reflexión, reflexión y cambio

gracias a coriendinicoriendo por ayudarme a odiar al machito que llevo dentro

6 Comments:

Blogger Lluna de foc dijo...

Impresionante las escenas así, te remueven por dentro, te rasgan, te hieren, te matan un poquito. Lo peor es siemrpe pensar ¿qué hará cuando esten a solas? ¿quizás salió en los periódicos? Nunca sabemos... es triste pero muy real.

8:12 a. m.  
Blogger Lucia Gomez dijo...

Sí muy fuerte, amigo mío. ¿Cuántas veces al día se repetirá una escena similar en el mundo? Pero ya no solo con mujeres, con cualquie minoría sometida a la superioridad autoproclamada de determinados colectivos. Estoy contigo, niño. A esa gente ni agua, y eso que soy trabajadora social y debo creer en la reinserción. Sin embargo en los contenedores del mundo solo encontraremos una cosa, basura basura y más basura. De ricos a pobres, no va con la clase. La moral y la ética son dos desconocidas para muchísima gente que ojalá tengan el mismo final que ellos han "regalado" a otros.

10:23 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Lo triste es que el mundo está lleno de estos indeseables y este tipo de victimas q se acaban sintiendo culpables de que les peguen palizas.
En los medios salen diez casos de doscientos que ocurren cada día, ¿qué pasa con esas mujeres que no lo denuncian?¿cómo se siente la gente cercana a ello?¿cuál es la mejor solución a este problema? la nueva ley que endurece este tipo de casos algo está arreglando pero yo comenzaría con la palabra "humanidad".

4:24 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

lo que contas es muy triste...
la violencia doméstica es un problema muy grave que a veces es dificil de enfrentar porque quien sufre la violencia no puede ver lo mal que le hace y termina por aceptar la situacion...

5:15 p. m.  
Blogger Wara dijo...

Yo vi una cosa asi, pero de una madre con su hija, la zarandeaba y le gritaba de todo, y la metio al portal de casa de un empujón que a mi me hubiera tirado al suelo. Me pase todo el dia pensando en esa niña, y todavia hoy me acuerdo de ella.
La vida es injusta para las personas más débiles.

8:41 a. m.  
Blogger Amaranta dijo...

Francamente sobrecogedor. Lo escuchamos mil veces a diario y afortunadamente aún nos remueve por dentro, nos provoca indignación y mil sentimientos nos revuelven las tripas. Pienso en ELLA y en cómo se sentirá y que por mucho que me lo proponga no podré ni imaginar todo lo mal que se puede llegar a sentir, su miedo ni su angustia.
Gracias por tu visita.Un beso, me gustó tu blog.
Amaranta

3:32 p. m.  

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